Es la eliminación de microorganismos nocivos para la salud.

La desinfección es una necesidad más allá de la limpieza en determinadas instalaciones o en determinados momentos.

Las principales zonas de riesgo son:

Instalaciones que han sufrido inundaciones Pisos o habitaciones después de fallecimientos. Hoteles, colegios, vestuarios, gimnasios, etc.

En los tratamientos de desinfección el procedimiento más usual es la utilización de un producto desinfectante en base agua, mediante un equipo nebulizador que trabaja a ultra bajo volumen y que impulsa microgotas, pudiendo tratar grandes volúmenes con consumos de desinfectantes bajos y regulares, lo que redunda en una acción desinfectante más eficaz.

La sustancia activa entra en contacto con los microorganismos que están flotando en el aire al mismo tiempo que se posa en paredes, suelos y techos.